
Curioso como ese llamado
control casual siempre
por casualidad cae en mí como la única persona en la fila esperando a pasar por el control de seguridad. Curioso como haciendo la estadística, de cada
30 veces que cruzo,
28 me toca a mí y
solo a mí que me cacheen, revisen mi mochila, me metan mano hasta dentro de la ropa interior y me hagan quitar los zapatos y a veces hasta los calcetines. Curioso como cuando, por comprobar si existe tanta
casualidad, dejo a la persona detrás de mí pasar aunque es mi turno y ello resulta en que esa persona pita en el detector de metales pero no es revisada pero yo justo después también pito y a mí sí que me toca pasar varias veces y casi desnudarme. Curioso como cada vez que me corto el pelo y mi estilo
punk se hace más visible no solo me toca cacheo, también me toca que me humillen con comentarios
sexistas y
racistas, además de la mano controladora hasta en la entrepierna.